El trampolín de salto de Bergisel es toda una atracción arquitectónica
El trampolín de salto domina majestuosamente la ciudad olímpica de Innsbruck - la Capital de los Alpes - desde su ubicación en el histórico monte de “Bergisel”.
En 1925 se erigió en el mismo sitio el primer trampolín de salto que adquirió honores olímpicos en 1964 y en 1976 cuando se encendió allí la famosa llama que acompaña este evento deportivo.
El nuevo trampolín de salto de esquí, que se construyó en 2001, reúne de manera ingeniosa todos los aspectos de la construcción: la pista de impulso responde a la construcción clásica de un puente, la torre es una construcción en alto y la cabeza de la torre es una construcción metálica de acero. La responsable de esta obra maestra es la internacionalmente reconocida arquitecta iraquí Zaha Hadid. Considerado el trampolín de esquí más moderno del mundo, éste atrae a atletas y espectadores del mundo entero pudiendose considerar como el nuevo símbolo de Innsbruck - la Capital de los Alpes.
Con un aforo de 28.000 plazas se trata, principalmente, de una instalación deportiva dedicada a deportistas y sus competiciones, pero también ofrece otras muchas posibilidades turísticas.
Por ello es imprescindible una visita para disfrutar de la vista panorámica y/o para tomar café desde la torre que se encuentra a 47 metros de altura y permite una vista panorámica de 360º de las montañas que rodean la ciudad (Nordkette, Patscherkofel, Serles, Hohe Munde, etc.) La visita de este monumento arquitectónico es una de las muchas opciones que ofrece la Tarjeta "Innsbruck Card". Además es fácilmente accesible con el autobús turístico “The Sightseer”.
Encuentre el horario de apertura e información sobre eventos en la pagina Web: