A la capital del Tirol no le faltan monumentos históricos ni oferta cultural
El visitante esta invitado a hacer un viaje histórico a través de todas las épocas importantes: el gótico, el renacimiento, el barroco, la monarquía de los Habsburgo.
Incluso los amantes del arte moderno encontrarán numerosas galerías y exposiciones temporales. A Innsbruck no se viene por un solo motivo, su atractivo es la variedad.
Innsbruck - la Capital de los Alpes - fue dos veces sede de los Juegos Olímpicos de Invierno (1964-1976), es centro cultural con 800 años de historia y una ciudad llena de tesoros artísticos. Famosa por su “Tejadillo de Oro”, los “hombres negros” de la Iglesia de la Corte, el Palacio Imperial y el castillo de Ambras no deja de sorprender al visitante. Combina el paseo por la ciudad con la ascensión a una cumbre, la opera barroca con la música tradicional y el traje de etiqueta con el tradicional pantalón de cuero.